Archivo mensual: octubre 2008

Bebés con estrés

El estrés es la respuesta del cuerpo a condiciones externas que perturban el equilibrio emocional de la persona. Los adultos lo sufrimos, también los niños y por supuesto, los bebés. De hecho, cada vez es más frecuente ya que los bebés de hoy tienen 50 veces más estrés que hace 15 años. ¿Por qué será? Porque vivimos como locos.

¿Qué situaciones estresan a un bebé? Los bebés también sienten y padecen, igual que los adultos, o más. Uno mira a un bebé y piensa “¿qué estrés puede tener esta criatura?”. Pues aunque no haya cuentas que pagar ni un jefe, también lo tiene.

Cuando está enfermo, cuando siente frío, calor, hambre, cuando tiene el pañal sucio y por supuesto, cuando reclama mimos, brazos, atención y no se la damos. Los mimos son también una necesidad básica del bebé que debe ser atendida como cualquier otra, o más. ¿Por qué cuando se hacen caca les cambiamos enseguida el pañal y sin embrago los dejamos llorar horas en la cuna? Es algo que no comprendo.

Volvamos al estrés. También puede estresarle la música estridente, ruidos a los que no está acostumbrado (se me viene a la mente el ruido del taladro que ponía locas a mis niñas cuando eran bebés), una agitada actividad en casa, las discusiones que el niño presencia u oye (aunque creamos que no se entera, sí lo hace), y desde luego, el estrés que les contagiamos los padres. La ecuación es simple: padres alterados, niños estresados.

¿Cuáles son las pistas que nos da el bebé cuando está estresado? La manifestación más evidente del estrés es el llanto, pero no cualquier tipo de llanto, es un llanto mantenido angustioso y agudo. Los padres nos vamos haciendo el oído y podemos identificar muy bien los llantos de nuestro bebé, sólo hay que poner atención. También se manifiesta el estrés en trastornos de la alimentación, del sueño y en una menor interrelación con los adultos.

¿Qué hacer para evitar el estrés en el bebé? Promover situaciones en las que el niño se sienta atendido, querido, cubrir todas sus necesidades, tanto las de hambre, sueño, abrigo como por supuesto, las afectivas. Atender al niño significa también jugar con él, prestarle atención, pasar horas juntos en calidad y cantidad, reforzar el vínculo de apego, estar rodeado de seres queridos, etc.

Establecer rutinas también es fundamental para evitar estrés en el bebé. Tener una rutina (juego, baño, cena, cuento, a dormir…) y hacer cada día lo mismo le da confianza, seguridad y le tranquiliza sabiendo que su vida no es un constante sobresalto de actividades sin ningún tipo de orden.

Con respecto a la vida familiar, ya hemos hablado de las consecuencias de vivir en familias estresadas (problemas de comunicación, conducta, ansiedad, aislamiento y cosas más graves aún). Por eso, debemos propiciar un ambiente familiar lo más tranquilo posible dejando del otro lado de la puerta de casa los gritos, los problemas laborales y los ritmos frenéticos.

Todo ello contribuirá a crear un estado de confianza en el bebé que le ayudará a sobrellevar mejor las situaciones de estrés. Un bebé que ha sido atendido completamente a sus necesidades durante la primera etapa de su vida será un niño seguro y un adulto que sabrá lidiar con el estrés en el futuro.

Anuncios

Nutrición del bebé de 8 a 10 meses

Ocho meses al fin, lo que significa que ya puedes ofrecerle menús más variadas a tu bebé. Ahora, esto de nuevo te hace enfrentar el rechazo de tu bebé a ciertos sabores por lo que lo mejor es darle cada nuevo alimento por separado para que pueda diferenciar sus sabores y texturas.

Por ejemplo, sin quieres introducir un nuevo vegetal u hortaliza no lo mezcles en el puré o en la sopa, mejor dáselo con un poco de aceite una sola vez. Así es, ya puedes incorporar aceite crudo sin calentar, que sea de maíz, mezcla o un queso untable entero. Aún no puedes echar sal a la comida.

No le des aún productos descremados, salvo que el pediatra lo indique.

En cuanto a la hora de comer, debes establecer una rutina para que el bebé se acostumbre. Solo puedes darle dos comidas diarias: almuerzo y cena. Ya puedes empezar a dejar que tome la cuchara. Sí, será un desastre al principio, pero ya es hora.

De postre, tienes entre estas opciones:

* Frutas aplastadas o ralladas.
* Flanes caseros
* Gelatinas (no dietéticas). Las puedes mezclar con yogures saborizados.

Al final de las comidas dale agua mineral, nada de jugos o bebidas artificiales. Entre comidas puedes dar al bebé jugos naturales de mandarina, naranja o pomelo.

¿Por qué mi bebé no para de llorar?

Esta es la pregunta que toda madre se hace al ver a su pequeño llorando inconsolable a todo pulmón. Es normal que lloren, así es que no te sientas culpable, ni tampoco te molestes con él.

Los bebés lloran porque tienen una necesidad, y el llanto es la única manera en que pueden comunicarla a su mamá. Por lo tanto, tú como madre debes aprender a reconocer las razones del llanto del bebé , para así darle la atención correcta.

* Se hizo pila o popó. Como la piel del bebé es muy sensible, se sienten incómodos cuando están mojados. Incluso si el pañal no está del todo mojado, cámbiaselo (como máximo cada 4 horas). Cuando hace deposiciones, es más fácil darse cuenta por el olor, por lo que tienes que cambiarle el pañal ni bien el bebé deja de pujar.

* Necesita cariño. A partir de los 5 meses el bebé empieza a experimentar la soledad, por lo que llora para que le den compañía. Puedes reconfortarlo con un abrazo, un beso, un masaje al bebé o tiernas palabras de cariño.

* Está enfermo. Este llanto es distinto a los demás, no te será muy difícil identificarlo. Acude de inmediato para ver si tiene fiebre u otra cosa que requiera que lo lleves al pediatra. También puede ser que tenga alergia a la leche o tenga depresión (sí, también los pequeños se deprimen).

* Está en la “hora cero”. Entre las 5 y 7 de la noche los bebés se vuelven más sensibles que en cualquier otra hora del día aunque no tengan ninguna necesidad. No hay mucho que puedas hacer, tan solo mantente pendiente de él.

Bebé con gripe

La influenza o gripe no es lo mismo que el resfriado, si bien comparte síntomas con éste, éstos se desarrollan con más rapidez  (entre 1 y 4 días después de contraer el virus) y son más fuertes que los estornudos y la congestión nasal del resfriado común.

La gripe es una enfermedad de las vías respiratorias que afecta más a los niños que a los adultos, y ocurre con más frecuencia durante las temporadas de otoño e invierno. Mientras que a los adultos los síntomas les durar una semana, a los niños les puede durar hasta dos semanas.

La gripe no se cura con un tratamiento específico, pero en los recién nacidos es perjudicial y hasta requerir un medicamento antiviral que se les debe administrar antes de las 48 horas de ocurrido el contagio.

La manera más efectiva, pero no del todo garantizada de evitar que tu bebé contraiga la gripe es con una vacuna. Sin embargo, a los recién nacidos NO se les puede vacunar contra la gripe, sino recién a partir de los seis meses.

Otros factores a considerar es que no se les puede aplicar a bebés alérgicos al huevo y sus derivados, esto es, debido a que los componentes de la vacuna se cultivan dentro en el huevo. Si tu bebé es alérgico, infórmaselo al pediatra. Asimismo, algunos bebés pueden resultar alérgicos a esta vacuna.

Ojo, estas precauciones van tanto para  pequeño como para ti. Recuerda que la gripe es altamente contagiosa.